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Cómo se calcula el precio de liquidación en futuros de Binance

Iván SerraPublicado 2026-08-20Actualizado 2026-08-26Futuros

Portada: cómo se calcula el precio de liquidación, margen aislado y cruzado, tasa de mantenimiento

Con 10x de apalancamiento, casi todo el mundo asume «me liquida si cae 10%». Después abre la posición, mira el precio de liquidación y ve un número que llega antes. La plataforma no se equivocó: esa cuenta mental deja afuera dos cosas desde el principio. Acá se desarma la fórmula completa y se calcula a mano dos veces.

En corto: la liquidación no ocurre donde el margen se agota, sino donde la tasa de margen cae hasta la tasa de mantenimiento. Por eso el precio de liquidación siempre queda más cerca que el que sale de dividir uno por el apalancamiento. En margen aislado se calcula solo con el margen de esa posición; en cruzado entra el saldo completo de la cuenta. El disparador es el precio marcado, no el último precio operado.

Primero: cuatro precios que no son lo mismo

La pantalla de futuros muestra varios precios a la vez y mientras se mezclen no hay cuenta que cierre.

NombreQué esPara qué se usa
Último precioLa última operación cerrada en ese libro de órdenesDefine cómo se ejecuta tu orden y las ganancias ya realizadas
Precio marcadoUn precio de referencia armado con un índice spot y el ajuste de financiaciónDispara la liquidación y calcula el resultado no realizado
Precio de liquidaciónEl nivel donde el sistema toma el control de tu posiciónEs la línea que tienes que mirar
Precio de bancarrotaDonde el margen quedaría exactamente en cero, un poco más lejosEl sistema intenta cerrar antes de llegar ahí

¿Por qué el precio marcado y no el último operado? Porque un libro de órdenes se atraviesa con una orden grande y aparecen las mechas. Si la liquidación se midiera contra el libro, una mecha de tres segundos barrería miles de posiciones que estaban bien. Un precio armado con un índice de varios mercados spot filtra ese ruido. El costo es que a veces vas a ver «el precio del gráfico todavía no llegó a mi liquidación pero el marcado sí», o al revés. Para medir distancia, mira el marcado.

Por qué no alcanza con dividir uno por el apalancamiento

Detrás de esa cuenta rápida hay un supuesto: que te liquidan cuando el margen se terminó. Pero el exchange no puede esperar hasta ahí, porque en ese instante ya es tarde para cerrar. Cerrar lleva tiempo, el mercado sigue moviéndose, y para cuando la orden termine de ejecutarse el hueco lo tendría que cubrir la plataforma.

Por eso existe una línea adelantada: la tasa de margen de mantenimiento. Cuando tu tasa de margen cae hasta ese porcentaje, la posición pasa a manos del sistema. En una línea:

Saldo de margen ÷ valor nocional de la posición < tasa de mantenimiento → se dispara la liquidación.

Esa tasa no es un número fijo. Para un mismo activo, cuanto mayor es el valor nocional, más alto es el escalón que te aplica y más alta la tasa. Es lo que en algunas pantallas figura como límite de riesgo o escalones. La razón es directa: cerrar una posición grande golpea más al mercado y la plataforma necesita un colchón más grueso. Consecuencia práctica: con el mismo precio de entrada y el mismo apalancamiento, abrir por 10.000 o por 1.000.000 puede darte precios de liquidación distintos. La tabla de escalones vigente de cada activo se consulta en la propia página de futuros.

Margen aislado: la fórmula y un ejemplo hecho a mano

El aislado es simple porque esa posición solo cuenta con su propio margen; el resto del saldo no participa. Ignorando comisiones, para contratos lineales (liquidados en USDT) queda así:

Posición larga: liquidación ≈ precio de entrada × (1 − 1÷apalancamiento + tasa de mantenimiento)
Posición corta: liquidación ≈ precio de entrada × (1 + 1÷apalancamiento − tasa de mantenimiento)

El cálculo, paso por paso

Supongamos entrada en 60.000 USDT, 10x en largo, y una tasa de mantenimiento de 0,4% para ese escalón:

  • 1 ÷ 10 = 0,1
  • 1 − 0,1 + 0,004 = 0,904
  • 60.000 × 0,904 = 54.240

Es decir que la línea aparece cerca de 54.240, a 9,6% del precio de entrada y no a 10%. Ese 0,4% que falta se lo comió la tasa de mantenimiento.

Cuanto más alto el apalancamiento, más pesa esa diferencia en términos relativos. Con la misma tasa de 0,4%, a 20x la distancia baja de 5% a 4,6%, un 8% menos; a 50x baja de 2% a 1,6%, una quinta parte menos. Acá está la explicación de por qué a tanta gente «la liquidan aunque tenía stop»: el stop estaba puesto en el nivel de la cuenta mental y la línea real quedaba antes.

ApalancamientoDistancia de la cuenta rápidaCon 0,4% de mantenimientoCuánto menos
5x20,0%19,6%2%
10x10,0%9,6%4%
20x5,0%4,6%8%
50x2,0%1,6%20%
100x1,0%0,6%40%

La tasa de la tabla es solo un orden de magnitud para el ejemplo; el valor real se consulta en la tabla de escalones del activo. Si quieres el resultado directo, la calculadora T1 tiene la fórmula cargada para los dos modos.

Margen cruzado: por qué la liquidación «parece lejísimos»

En cruzado, todo el saldo disponible respalda la posición. Si tienes saldo, la liquidación se puede empujar tan lejos que la pantalla muestra un número que parece inalcanzable. Ahí está lo engañoso del modo: hace parecer que el riesgo desapareció, cuando en realidad lo mudó de «esta posición» a «toda la cuenta».

Con una única posición larga en cruzado y sin otras posiciones abiertas:

Liquidación = (saldo de la billetera − cantidad × precio de entrada) ÷ (cantidad × (tasa de mantenimiento − 1))

El cálculo, paso por paso

Saldo de 2.000 USDT, largo de 0,1 BTC, entrada en 60.000, tasa de mantenimiento 0,4%:

  • Numerador: 2.000 − 0,1 × 60.000 = 2.000 − 6.000 = −4.000
  • Denominador: 0,1 × (0,004 − 1) = 0,1 × (−0,996) = −0,0996
  • Liquidación = −4.000 ÷ −0,0996 ≈ 40.161

Verificación: si el precio llega a 40.161, la pérdida no realizada es 0,1 × (60.000 − 40.161) ≈ 1.984 USDT y quedan unos 16 USDT en la cuenta; el margen de mantenimiento requerido en ese momento es 0,1 × 40.161 × 0,4% ≈ 16 USDT. Los dos lados coinciden, así que la cuenta cierra.

Fíjate que 40.161 está 33% por debajo de 60.000. La misma posición de 0,1 BTC en aislado con 600 USDT de margen (equivalente a 10x) se liquida en 54.240, a 9,6%. La diferencia no es que uno sea «más seguro»: es que el cruzado puso los 2.000 de la cuenta sobre la mesa. Si el precio realmente llega a 40.161, lo que pierdes es casi todo el saldo, no los 600 que pensabas arriesgar.

La fórmula real del cruzado en Binance suma además el margen de mantenimiento que ocupan las otras posiciones de la cuenta, el resultado no realizado y el importe de deducción rápida del escalón. Lo de arriba vale bajo el supuesto de «una sola posición» y sirve para entender el mecanismo; en operativa real, manda siempre el precio de liquidación que muestra la interfaz.

Tres variables que mueven la línea sin que la mires

El precio de liquidación no queda clavado al abrir. Estas tres cosas lo empujan.

1. Las comisiones

Se cobra una al abrir y otra al cerrar, y salen del saldo de margen. Por eso, en el instante en que la posición queda abierta, tu liquidación ya está un poco más cerca que el valor teórico. A bajo apalancamiento es despreciable; a alto no. Con 50x o más, la comisión ya representa un porcentaje visible del margen. La estructura completa está en la nota de comisiones.

2. La financiación

Los perpetuos liquidan financiación cada cierto intervalo y el pago va de un lado al otro del mercado. El lado que paga ve bajar su saldo de margen en cada liquidación, y con eso la línea se acerca un poco más. Cuanto más largo el plazo y más extrema la tasa, más se acumula. Cuando alguien tiene la dirección correcta y aun así lo liquidan en un mercado lateral, casi siempre es esto. En la nota de financiación está el signo y cómo leerlo, y la calculadora T3 lo anualiza.

3. Los cambios en la posición

Agregar a una posición cambia el precio promedio y el valor nocional, y puede empujarte a un escalón con tasa de mantenimiento más alta: la liquidación termina más cerca de lo esperado. Reducir hace lo contrario. En aislado, agregar margen a mano también aleja la línea, pero con rendimiento decreciente: los primeros 100 USDT mueven la aguja, los quintos casi no.

Qué ocurre realmente cuando se dispara

No es «todo a cero en un segundo», es una secuencia:

  1. El sistema toma la posición e intenta cerrarla a mercado. Ese cierre paga una comisión de liquidación, más cara que un cierre normal.
  2. Si el precio de ejecución resulta mejor que el de bancarrota, el margen sobrante vuelve a tu cuenta. Liquidación no siempre significa cero absoluto, aunque suele quedar muy poco.
  3. Si el mercado va demasiado rápido y se ejecuta peor que el precio de bancarrota, aparece el faltante. Ese hueco lo cubre el fondo de seguro.
  4. En el caso extremo en que el fondo de seguro tampoco alcanza, entra el desapalancamiento automático: se cierra parte de las posiciones del lado ganador según un orden de prioridad.

El punto 4 sorprende a mucha gente: puedes tener la dirección correcta, estar en ganancia, y aun así ver que te reducen parte de la posición. No es algo personal, es el mecanismo de última instancia. La interfaz de futuros suele mostrar en qué lugar de esa cola está tu posición.

Cuatro formas de alejar la línea y lo que cuesta cada una

Qué hacesEfectoCosto
Bajar el apalancamientoAleja de forma directa y notoriaCon el mismo margen abres una posición más chica
Reducir la posiciónAleja y puede bajarte a un escalón con menor tasaEl potencial de ganancia baja en la misma proporción
Agregar margen (aislado)Aleja, con rendimiento decrecienteEncierras más capital en la misma operación
Pasar a cruzadoParece que la aleja muchísimoLa exposición pasa de una posición a todo el saldo

La más sobrevalorada es la tercera. Agregar margen da la sensación de estar gestionando el riesgo activamente, cuando en realidad estás poniendo más dinero detrás de una lectura que ya se demostró equivocada. Las que sirven son las dos primeras, sobre todo la segunda: decide primero cuánto estás dispuesto a perder en esta operación y de ahí deduce el tamaño. Ese orden está implementado en la calculadora T4: cargas la pérdida asumible y el nivel de stop, y te devuelve el tamaño.

De dónde sale el precio marcado

Si la liquidación se mide contra el precio marcado, conviene saber cómo se arma. A grandes rasgos son dos partes: un precio índice compuesto por varios mercados spot, y un ajuste que refleja la diferencia entre el contrato y ese índice (la misma diferencia que alimenta la financiación). Componerlo con varios mercados hace que manipularlo sea caro: para mover el marcado un punto porcentual habría que golpear simultáneamente los libros spot de varias plataformas, mucho más costoso que clavar una mecha en un solo libro de futuros.

De ahí salen dos consecuencias útiles:

  • El gráfico te puede engañar. La vela de futuros normalmente dibuja el último precio operado. En un movimiento violento, el mínimo de la vela puede perforar tu precio de liquidación sin que el marcado llegue, y tu posición sigue viva; también puede ocurrir al revés. Para juzgar distancia, cambia el gráfico a precio marcado.
  • Un problema en un mercado del índice se transmite. Si una de las plataformas que componen el índice publica precios anómalos, en teoría afecta. Las plataformas grandes descartan o ponderan los componentes desviados, así que es poco frecuente, pero explica esos momentos en que el marcado se despega del libro que miras.

Un detalle más: el resultado no realizado también se calcula con el precio marcado. Por eso a veces ves crecer la pérdida flotante mientras el precio del libro casi no se mueve.

Varias posiciones en cruzado: el efecto contagio

La fórmula del cruzado supone una sola posición. Las cuentas reales rara vez están tan limpias, y compartir el mismo saldo produce resultados poco intuitivos.

El mecanismo es este: en cruzado, el saldo tiene que cubrir la suma del margen de mantenimiento de todas las posiciones abiertas. Si una posición amplía su pérdida flotante, consume saldo común, y por lo tanto el precio de liquidación de las otras también se acerca. Eso es el contagio: puedes tener razón en un activo y aun así caer arrastrado por otro que se descontroló.

De ahí salen tres reglas prácticas:

  • No pongas varias posiciones muy apalancadas en cruzado. Parecen independientes; en riesgo son una sola cosa. Si quieres sostener varias direcciones a la vez, el aislado te deja fijar el máximo de cada una por adelantado.
  • Cubrirse no es gratis. Abrir largo y corto del mismo activo compensa parte del resultado, pero las comisiones y la financiación se siguen cobrando de los dos lados, y el nocional sumado te empuja hacia escalones con tasa más alta. Una cobertura sostenida durante semanas es un pago constante.
  • Mira la tasa de margen de la cuenta, no la liquidación de una posición. La interfaz de futuros suele mostrar un indicador de margen a nivel cuenta: ese número es el que decide en cruzado. Acostumbrarte a mirarlo evita la ilusión de «esta posición todavía está lejos».

Aislado o cruzado, según el caso

«Cuál es mejor» no tiene respuesta general, pero por situación se aclara.

SituaciónRecomendaciónMotivo
Primera vez en futuros, probandoAislado, apalancamiento bajoEl máximo se conoce antes de entrar y no toca el resto de la cuenta
Apuesta puntual sobre un eventoAisladoSi sale mal, se asume y listo; no debería poder morder el capital
Tienes spot y quieres cubrirte un tramoCruzado, con nocional muy controladoNecesitas el saldo de respaldo, pero hay que saber que toda la cuenta queda expuesta
Varias direcciones abiertas al mismo tiempoCada una en aisladoEvita que la pérdida de una arrastre a las demás

Hay una situación que merece párrafo aparte: estás perdiendo y se te ocurre pasar a cruzado para no liquidar. Técnicamente aleja la línea, sí. Lo que hace en el fondo es agrandar la pérdida posible de un margen a la cuenta entera, y esa decisión la estás tomando en el peor momento posible para decidir. Si hace falta una regla dura: el modo de margen se elige antes de abrir y no se cambia por estar en pérdida.

Malentendidos frecuentes

¿Por qué mi precio de liquidación no coincide con el que calculé por apalancamiento?

Porque la liquidación no se dispara cuando el margen llega a cero, sino cuando la tasa de margen cae hasta la tasa de mantenimiento. Esa tasa sube a medida que crece el valor nocional de la posición, y encima las comisiones, la financiación y las ganancias o pérdidas realizadas modifican el saldo de margen. Sumado todo, la liquidación real queda más cerca del precio de entrada que la cuenta rápida.

¿La liquidación se mide con el último precio operado o con el precio marcado?

Con el precio marcado. En perpetuos, el disparador es el precio marcado, que se arma a partir de un índice de mercados spot y no del libro de órdenes de un solo exchange. Así una mecha de pocos segundos en un único libro no barre posiciones que no deberían caer. Para medir la distancia hay que mirar el precio marcado, no la vela.

¿Es más seguro el margen aislado o el cruzado?

Tienen formas de riesgo distintas. El aislado limita la pérdida al margen de esa posición: la liquidación queda más cerca pero el daño tiene techo conocido. El cruzado respalda la posición con todo el saldo de la cuenta: la liquidación queda más lejos, pero en un movimiento extremo puedes perder el saldo disponible completo. Para empezar conviene el aislado, justamente porque el máximo se sabe de antemano.

¿Cuánto aleja la liquidación agregar margen?

En aislado, agregar margen mueve la liquidación de forma proporcional, pero con rendimiento decreciente: el primer aporte se nota y el quinto casi no. Lo que de verdad decide es el tamaño de la posición; reducirla mejora la distancia mucho más directamente y además no encierra más capital en una operación que ya venía saliendo mal.

¿La cuenta puede quedar en negativo después de una liquidación?

En condiciones normales no. La liquidación se dispara antes del precio de bancarrota, y ese colchón más el fondo de seguro absorben la diferencia. Solo en movimientos extremos el colchón se rompe; en ese caso la plataforma recurre al fondo de seguro y al mecanismo de desapalancamiento automático, no a reclamarle el faltante al usuario.

Tres chequeos antes de apretar el botón

Convertir esto en costumbre sirve más que memorizar cualquier fórmula.

  1. Mira el precio de liquidación antes de abrir, no después. El panel de la orden lo estima. Si ese número te incomoda, la posición es demasiado grande: cambiarlo ahora es gratis, dentro de diez minutos no.
  2. Pasa la distancia a porcentaje. «Liquidación en 54.240» no dice nada al intuir; «me liquida si cae 9,6%» sí. Y cuánto se mueve ese activo en un día promedio ya deberías tenerlo en la cabeza.
  3. Confirma que el stop cae antes que la liquidación. Si el stop está más lejos que la línea, nunca se va a ejecutar: primero llega la liquidación. Es el error más común con apalancamiento alto y el más fácil de evitar.

Una cuenta concreta: treinta días sostenidos

Arriba dijimos que comisiones y financiación acercan la línea. Sin números eso no se siente, así que va el ejemplo.

Volvemos al largo en aislado: entrada 60.000, 10x, 0,1 BTC (nocional 6.000 USDT), margen 600 USDT, mantenimiento 0,4%, liquidación inicial 54.240. Supongamos que lo sostienes un mes con la financiación positiva de forma persistente (o sea, el lado largo paga), a 0,01% por período y tres períodos por día.

  • Comisión de apertura: sobre 6.000 de nocional, en el orden de unos pocos USDT.
  • Financiación por período: 6.000 × 0,01% = 0,60 USDT. Por día, 1,80 USDT.
  • Acumulado a treinta días: 1,80 × 30 = 54 USDT.

54 USDT sobre un margen de 600 es un 9%. Es decir: sin hacer nada y con el precio quieto, al mes te quedan unos 546 de margen y la liquidación se corrió de 54.240 a cerca de 54.780. Los 9,6% de distancia inicial pasaron a 8,7%. Con una tasa más alta o un plazo más largo, la erosión sigue.

Esto explica por qué «tener razón» y aun así perder es tan común en futuros. Acertar la dirección no garantiza aguantar hasta que se cumpla: cada liquidación de financiación saca dinero de tu margen. Para decidir si una posición se puede sostener, ese costo tiene que estar en la cuenta, y para eso está la calculadora T3.

Al revés, si la tasa es negativa (paga el lado corto), sostener un largo te suma en vez de restar y la línea se aleja de a poco. No es frecuente y no debería ser el motivo para abrir una posición, pero explica por qué en ciertos períodos hay gente dispuesta a sostener una dirección durante semanas.

Las fórmulas de este artículo están simplificadas para explicar el mecanismo; el cálculo real de Binance incluye el importe de deducción rápida y la agregación de varias posiciones, así que el precio de liquidación válido es el que muestra la interfaz de futuros. Los números usados son supuestos de ejemplo, no registros de operaciones reales. El trading apalancado de criptoactivos tiene riesgo muy alto y puede consumir el margen completo en poco tiempo; este texto no es asesoramiento de inversión.