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Spot, margen y futuros: en qué se diferencian de verdad
En la pantalla aparecen tres accesos con nombres parecidos y cualquiera entra al que le queda más a mano. Cuando algo sale mal se descubre que el peor resultado posible de cada uno no está ni cerca de ser equivalente.
En corto: en spot compras y guardas; lo peor que pasa es que baje y las monedas siguen siendo tuyas. En margen pides prestado para comprar de verdad: hay deuda, intereses y posibilidad de cierre forzado. En futuros operas un contrato sobre el precio, sin monedas en la cuenta, y puedes perder todo el margen en poco tiempo. La pregunta que decide es si puedes soportar un cierre forzado.
La diferencia, en una tabla
| Producto | Qué tienes | De dónde sale el dinero | Peor caso |
|---|---|---|---|
| Spot | El activo, de verdad | Tu propio dinero | El precio baja; el activo sigue siendo tuyo |
| Margen | El activo, con una parte prestada | Tu dinero más un préstamo | Cierre forzado, más devolver el préstamo y sus intereses |
| Futuros | Un contrato sobre el precio, no el activo | Margen depositado | El margen se consume en una liquidación |
La columna que importa es la última. El peor caso del spot es lento y admite espera; el de los otros dos es puntual e irreversible. Esa diferencia pesa más que cualquier comparación de rendimientos.
De quién es el dinero que está adentro
Spot es simple: pusiste 1.000 y tienes 1.000 en activo. Si cae a la mitad, sigues teniendo la misma cantidad de monedas, valen menos en moneda fiduciaria, y puedes esperar todo lo que quieras.
En margen, la plataforma te presta para que compres más. Ese préstamo devenga interés por tiempo. Si sube, ganas más porque moviste un tamaño mayor con poco capital; si baja, pierdes más, y cuando la garantía deja de cubrir la deuda, el sistema vende tus monedas para cancelarla.
En futuros no compras ni pides prestado: acuerdas liquidar por diferencia contra la otra punta del mercado, y el margen es tu garantía. Eso permite ponerse corto con facilidad —no hace falta conseguir monedas prestadas para venderlas—, y esa comodidad viene con todo amplificado.
La liquidación, producto por producto
| Producto | ¿Cierre forzado? | Qué lo dispara | Tope de pérdida |
|---|---|---|---|
| Spot | No | — | La caída del activo |
| Margen | Sí | La garantía cae por debajo del mínimo | Tu capital, y en casos extremos queda deuda |
| Futuros (aislado) | Sí | La tasa de margen cae hasta la de mantenimiento | El margen de esa posición |
| Futuros (cruzado) | Sí | La tasa de margen de la cuenta cae al mínimo | El saldo disponible de la cuenta |
Comparando las dos últimas filas: en aislado el tope es el margen que reservaste para esa posición y se conoce de antemano; en cruzado es todo el saldo. Mucha gente elige cruzado porque «el precio de liquidación se ve más lejos», sin registrar que amplió la exposición de una posición a la cuenta entera. El cálculo completo está en la nota de liquidación.
El costo de sostener también cambia
- Spot: solo comisión al comprar y al vender. Mantener no cuesta nada.
- Margen: comisión más interés del préstamo, que corre por tiempo.
- Futuros: comisión calculada sobre el nocional (no sobre el margen) más la financiación cada período.
Lo que tienen en común los dos últimos: el tiempo cuesta dinero. Es la diferencia más profunda con el spot, donde puedes sostener diez años sin pagar nada. También explica por qué «lo dejo hasta que se recupere» no funciona con productos apalancados: estás compitiendo contra el reloj. Los detalles están en comisiones y en financiación.
Qué usar según la situación
| Situación | Producto | Motivo |
|---|---|---|
| Comprar y sostener sin mirar todos los días | Spot | Sin costo de mantenimiento y sin cierre forzado |
| Recién empiezas y quieres entender | Spot, monto chico | Peor caso previsible, curva de aprendizaje barata |
| Tienes spot y quieres cubrir una baja corta | Futuros, posición chica | Compensas variación sin vender lo que tienes |
| Quieres apostar a la baja | Futuros | No necesitas conseguir monedas prestadas |
| Quieres «recuperar rápido» lo perdido | Ninguno | Esa motivación es el riesgo más grande de la lista |
La última fila no es un chiste. Los productos apalancados resultan especialmente atractivos justo después de una pérdida, porque prometen volver antes. Lo que suele ocurrir es que una lectura que ya estaba equivocada se amplifica.
Tres errores que se repiten
- Confundir nocional con capital. Con 600 USDT y 10x, el nocional es 6.000 y tanto la comisión como la financiación salen de ahí. Quien cree haber puesto 600 se forma una idea del costo completamente distorsionada.
- Poner el stop más lejos que la liquidación. Si el stop queda del otro lado de la línea, nunca se ejecuta: primero llega la liquidación. Antes de abrir, calcula los dos números; la calculadora T4 deduce el tamaño a partir del riesgo que aceptas.
- Cambiar el modo de margen o subir apalancamiento estando en pérdida. Los dos movimientos amplían la exposición y los dos se toman en el peor momento. Regla dura: modo y apalancamiento se definen antes de abrir y no se tocan por estar perdiendo.
Si al terminar esta nota sigues dudando, la respuesta es spot. Cuando puedas explicar de memoria qué es la tasa de mantenimiento y cuándo se liquida la financiación, ahí evalúas lo demás. El mercado sigue estando ahí dentro de tres meses.
La misma idea, resuelta de tres formas
Supongamos esta idea: «creo que en los próximos meses este activo sube».
En spot: compras 1.000 y no haces nada más. No pagas mantenimiento y nada te obliga a salir. En el peor caso cae 60% y tus 1.000 valen 400, pero esos 400 siguen siendo tuyos y pueden recuperarse. El tiempo está de tu lado.
En margen: pones 1.000, pides 1.000 y compras 2.000. Si sube 10% ganas 200 en vez de 100. Pero el préstamo devenga interés todos los días y, si el precio baja lo suficiente, la venta forzada llega antes de que tu tesis se cumpla.
En futuros: pones 1.000 de margen y abres un largo de varios miles de nocional. Todo se amplifica, la comisión se cobra sobre el nocional y cada período se liquida financiación. Si el precio toca la liquidación, la posición desaparece: aunque una semana más tarde el precio suba, tú ya no estás.
Los tres caminos parten de la misma lectura. Lo que cambia es si puedes seguir en el mercado hasta que esa lectura se verifique. En spot casi siempre puedes; en los otros dos, no necesariamente. Por eso «creo en el largo plazo» es un argumento a favor del spot, no de los productos apalancados.
Preguntas frecuentes
¿En spot te pueden liquidar?
No. En spot pagas y recibes el activo: lo que compraste queda en tu cuenta aunque el precio caiga mucho, y esa caída es una pérdida no realizada. Mientras no lo vendas ni lo transfieras, no existe un mecanismo que cierre tu posición por ti.
¿Cuál es la diferencia de fondo entre margen y futuros?
En margen pides prestado para comprar el activo real: tienes una deuda con intereses y eres dueño de las monedas. En futuros compras y vendes un contrato referido al precio: en tu cuenta no hay monedas y el resultado se liquida por diferencia. Lo primero se parece a un préstamo, lo segundo a un acuerdo sobre el precio.
¿Por dónde conviene empezar?
Por spot. El peor escenario es que el activo baje, algo previsible y acotado, sin que una oscilación breve pueda dejarte en cero. Cuando puedas explicar sin ayuda cómo se calcula el precio de liquidación y qué es la tasa de financiación, ahí evalúas si quieres algo más.
¿Con apalancamiento bajo ya no hay riesgo?
Hay menos, no cero. El apalancamiento determina la distancia hasta la liquidación: a 2x hace falta que el precio se mueva en contra cerca de la mitad, algo que en este mercado ha ocurrido. Bajar el apalancamiento reduce la probabilidad, no la posibilidad.
¿Se pueden usar futuros solo para cubrirse?
Sí, es uno de sus usos legítimos: mantener el activo en spot y abrir una posición contraria en futuros para compensar parte de la variación. Pero cubrirse no es gratis: las comisiones y la financiación se siguen devengando, así que una cobertura sostenida durante mucho tiempo es un pago constante.
El interés del margen, con números
De los tres productos, el margen es el que menos se explica y el que tiene el costo más fácil de subestimar, porque no aparece como una comisión sino como un devengamiento continuo.
La mecánica: pides prestado un activo y pagas interés por el tiempo que lo tengas, con una tasa que suele expresarse por hora o por día y que varía según el activo y la demanda de préstamos del momento. No se cobra al abrir: se acumula mientras la posición esté viva.
Supongamos que pides prestados 1.000 USDT con una tasa diaria del 0,02%:
- por día: 1.000 × 0,02% = 0,20 USDT;
- por mes: alrededor de 6 USDT;
- por año: cerca de 73 USDT, más del 7% de lo prestado.
Con 1.000 propios y 1.000 prestados, ese 7% anual se calcula sobre lo prestado pero se paga con tu capital, así que en términos de tu dinero pesa el doble. Y es un costo que corre incluso cuando el precio no se mueve: en un mercado lateral, una posición de margen sostenida pierde de a poco aunque nadie se equivoque de dirección.
Comparación rápida de los tres, sobre el mismo plazo:
| Producto | Costo de mantener | ¿Corre con el precio quieto? |
|---|---|---|
| Spot | Ninguno | No |
| Margen | Interés del préstamo por tiempo | Sí |
| Futuros | Financiación en cada liquidación | Sí, y puede cambiar de signo |
Hay una diferencia sutil entre las dos últimas filas: el interés del margen siempre lo pagas tú, mientras que la financiación de los futuros puede estar a tu favor si estás del lado que cobra. Es una de las razones por las que muchos operadores prefieren futuros antes que margen para posiciones direccionales.
Cuándo el spot también tiene riesgos
Decir que en spot «lo peor es que baje» es correcto respecto del mecanismo, pero incompleto respecto de la práctica. Quedan tres riesgos que no dependen del precio:
- Riesgo de plataforma. Mientras el activo esté en un exchange, la clave la tiene otro. Restricciones regulatorias, problemas técnicos o decisiones de la empresa pueden dejarte sin poder mover los fondos por un tiempo. Es un argumento a favor de transferir a una billetera propia cuando el monto crece.
- Riesgo del activo. Que no te liquiden no significa que todo se recupere: un activo puede quedar sin liquidez o perder relevancia y no volver nunca. La ausencia de liquidación forzada protege del mecanismo, no de la elección.
- Riesgo propio. Sin la presión de una liquidación, la tentación es la contraria: sostener indefinidamente algo que ya no tiene sentido, solo por no reconocer la pérdida. En spot el tiempo no cuesta dinero, pero sí cuesta oportunidad.
Ninguno de los tres cambia la conclusión de que el spot es el punto de partida razonable. Sirven para no confundir «sin liquidación» con «sin riesgo», que son cosas distintas.
Este texto describe el funcionamiento de tres tipos de producto y no constituye asesoramiento de inversión. Los criptoactivos son muy volátiles y los productos apalancados pueden consumir el margen completo en poco tiempo; decide según tu propia capacidad de asumir pérdidas.